Aumento de peso: causas reales y qué hacer en cada caso.
Uno de los mayores errores en pérdida de peso es asumir que todos los aumentos responden a la misma causa y que la solución siempre es “hacer dieta”.
No es así.
Dos mujeres pueden pesar lo mismo y haber llegado a ese punto de sobrepeso por caminos completamente distintos. Si la causa es distinta, el abordaje también debería serlo.
Y lo que marca la diferencia, es el diagnóstico. Que el profesional que te trate sepa hacer un buen diagnóstico lo cambia todo.
Vamos a ver los casos más habituales en consulta:
1. Desorganización nutricional o comer fatal
Lo que suele ocurrir en este perfil es que hay picoteo frecuente, ultraprocesados habituales, fines de semana desbordados, falta de estructura y horarios, saltarse comidas y luego compensar.
Aquí el aumento de peso suele ser consecuencia de un exceso calórico sostenido por desorden.
Diagnóstico: Falta de orden, estructura y previsión.
Enfoque:
✔ Establecer horarios
✔ Reducir ultraprocesados
✔ Establecer 2-3 comidas saludables y saciantes que eviten picoteo
✔ Planificar el fin de semana
En este perfil, cuando hay coherencia, el cuerpo responde rápido.
2. Comer fatal (mala calidad alimentaria mantenida)
La persona suele tener hábitos de mala calidad instaurandos y ser consciente de que no come bien, pero no sabe mejorar de forma práctica.
Los ultraprocesados son la base de la alimentación, con poca proteína, exceso de harinas refinadas, bebidas azucaradas o alcohol frecuente, pocos alimentos reales, poca saciedad y hambre constante.
En este caso, el aumento de peso no es solo calórico, también hay peor señalización de saciedad, más inflamación y peor sensibilidad a la insulina.
Diagnóstico: baja calidad nutricional mantenida.
Enfoque:
✔ Educación nutricional práctica
✔ Aumentar proteína y fibra
✔ Sustituir progresivamente en lugar de prohibir
✔ Aprender a construir platos completos
✔ Mejorar densidad nutricional sin radicalismos
En este perfil, el cambio empieza por entender qué es realmente “comer bien” y aplicarlo de forma sostenida.
3. Comer muy poco y no adelgazar
Es una de las situaciones que más frustración genera. Suele darse en personas que llevan haciendo dietas crónicas con pocas calorías, mucho cardio, fatiga constante, sensación de “mi metabolismo está mal”.
En este contexto, suele haber adaptación metabólica: el cuerpo reduce gasto para protegerse.
Diagnóstico: ingesta insuficiente mantenida + estrés fisiológico.
Enfoque:
✔ Normalizar ingesta
✔ Aumentar proteína
✔ Priorizar fuerza
✔ Reducir exceso de cardio
✔ Regular sueño
La solución no es comer menos, sino reactivar.
4. Descontrol con la comida por sostener emociones
En este caso la comida cumple una función reguladora. Se come por ansiedad, estrés, frustración, soledad, tristeza, vacío, aburrimiento.. No hay necesariamente restricción previa.
Diagnóstico: Regulación emocional a través de la comida.
Enfoque:
✔ Trabajo emocional
✔ Identificar disparadores
✔ Estrategias alternativas de regulación
✔ Estructura sin rigidez
Si no se aborda la raíz emocional, la dieta no funciona.
5. Descontrol provocado por excesivo control
Se caracteriza por intentar mantener un control perfecto durante el día, normas rígidas, prohibirse alimentos, y finalmente, pérdida de control. Aquí el descontrol es la consecuencia directa de la restricción.
Diagnóstico: Ciclo restricción–atracón. (Restricción → tensión → desinhibición → culpa → más restricción).
Enfoque:
✔ Flexibilidad estructurada
✔ Permiso consciente
✔ Regular saciedad real
✔ Romper mentalidad todo o nada
No se trata igual que el caso anterior, son dos mecanismos distintos.
6. Lo hago todo bien pero no bajo
La persona suele llevar una alimentación saludable, hacer ejercicio regularmente, pero aún así el peso permanece estancado.
Detrás de esto pueden estar ocurriendo varias cosas:
– No existe déficit real (alimentos saludables pero muy calóricos)
– Estrés elevado
– Poco descanso
– Poca masa muscular
– Cambios hormonales (perimenopausia, menopausia)
Diagnóstico: Falta de ajuste fino.
Enfoque:
✔ Revisar densidad calórica real
✔ Optimizar proteína
✔ Priorizar fuerza
✔ Regular cortisol
✔ Ajustar estrategia según etapa hormonal
Para abordarlo no se necesita más disciplina, sino más precisión.
7. Aumento de peso por estrés crónico
Lo que sucede es que el cortisol se mantiene elevado de forma sostenida, hay peor sensibilidad a la insulina, almacenamiento de grasa abdominal y más antojos.
Diagnóstico: Estrés fisiológico mantenido.
Enfoque:
✔ Mejorar sueño
✔ Regular horarios
✔ Ajustar intensidad del entrenamiento
✔ Trabajar gestión emocional
El cuerpo no necesita más dieta. Necesita seguridad.
8. Cambios hormonales (perimenopausia y menopausia)
Con la bajada de estrógenos cambias muchas variables como redistribución de a grasa a zona abdominal, sensibilidad a la insulina, pérdida de masa muscular, bajada metabolismo, aumento del hambre.
Diagnóstico: Cambio fisiológico.
Enfoque:
✔ Más proteína
✔ Entrenamiento de fuerza imprescindible
✔ Carbohidratos estratégicos
✔ Optimizar vitamina D y descanso
No es falta de voluntad. Es fisiología.
Lo importante es entender que el problema no es el peso. Es intentar aplicar una solución simple a una causa múltiple.
Cuando no identificamos bien el origen, repetimos estrategias que no funcionan y acabamos pensando que el fallo somos nosotras que no tenemos fuerza de voluntad. Y no lo somos.
Cada cuerpo responde a su contexto metabólico, emocional y hormonal.
Como ves no todo aumento de peso se soluciona comiendo menos. A veces hay que estructurar mejor la alimentación, otras comer más, en algunos casos, regular el estrés o trabajar las emociones, y en otras, ajustar según etapa hornonal.
El diagnóstico lo cambia todo. Si nos limitamos a dar una simple dieta en todos los casos, muchas veces sin personalizar, el caos está asegurado.
Si quieres identificar tu perfil, entender qué está pasando en tu caso y aplicar una estrategia adaptada a tu etapa hormonal y metabólica, puedes reservar una sesión personalizada conmigo.
Espero que esta información te sea útil.
Un abrazo
Anna 🧡

